lunes, 29 de julio de 2013

El Legado de Jamila Salimpour y su troupe Bal Anat

Para que se desarrolle una danza como el Tribal Americano, fue necesario un proceso de evolución, o decantación de la Danza del Vientre en Estados Unidos. Fueron varios años e involucró varios hechos, esas casualidades, o causalidades mejor dicho que hicieron que hoy día exista esta nueva forma de bailar, con la filosofía que la envuelve y la estética que la caracteriza. Allá en la década de 1920 nace Jamila, hija de inmigrantes sicilianos, su padre fue parte de la marina y recorrió Egipto, Siria y Túnez. De allí llevo para su familia discos de música de Medio Oriente lo que despertó en Jamila la semillita de la danza oriental, antes de su nacimiento se descubre la tumba de Tun Ank Amón y se despierta la fiebre de lo egipcio, tanto el arte y las películas comienzan a llevar a occidente toda la belleza de oriente medio, y justamente sus danzas.
En su infancia su padre le contaba cómo eran las bailarinas Ghawazee de Egipto, hay registros de cartas de él describiendo su apariencia, como se realizaba una actuación callejera, sobre una alfombra con tres músicos y los movimientos que realizaba. Ella trataba de imaginarse todo y bailar, quería bailar como ellas. Desde muy pequeña demostró un gran interés por lo artístico y dramático y a los 16 años se unió al circo de los hermanos Ringling, donde actuaba en varios números. De aquí desarrolla su idea de entretenimiento en la danza. En su juventud tenía una ama de llaves egipcia, la señora Takorian, en el cine solían proyectar una vez al mes un ciclo de películas egipcias donde concurrían juntas, y veían las 3 películas en continuado. Allí conoció la danza de vientre viendo a Tahia Carioca y Samia Gamal y empezó a bailar en su casa, tratando de recordar todos los movimientos con música de Abdel Wahab y Farid Al Atrash. La señora Takorian acompaño en todo su aprendizaje, la animo a bailar hasta tal punto de hacerle un traje de seda y chiffon y acompañarla a hacer sus primeros shows en cumpleaños y otros festejos de la comunidad Armenia. En la década del 50 se abren algunos clubes con artistas de Medio Oriente como el “FEZ” con bailarinas de Egipto y también “Shaker´s Oasis” con bailarinas de Turquía en Chicago. En Fez conoce a Zenouba y Maya Medwar, estas bailarinas repetían siempre las mismas rutinas y Jamila pudo comenzar a catalogar los pasos, a observar la técnica, a agregar movimientos a su repertorio. El primer club que la contrata como bailarina Oriental fue “The Greek Village” de Hollywood. Jamila empieza a enseñar danza oriental arriba del restaurante Fez, pero al no haber estudiado ella de manera formal, (no había profesores ni mucho menos escuelas) no sabía cómo transmitir sus conocimientos, solo ponía el disco y bailaba delante de las alumnas, lo que creaba grandes confusiones e incomodidades… necesitaba crear un vocabulario, algo similar al de la danza clásica, un método, pero todavía no era el tiempo.
Jamila detalla en una entrevista los movimientos que conoció viendo diferentes bailarinas: “Aisha de Turquía realizaba una vibración de cuerpo entero y pivots, Soraya de Marruecos bailaba siempre con un vestido tipo baladi balanceando un jarrón sobre su cabeza, Fátima Akef bailaba sobre copas de agua con su loro en el hombro. Nagris hacia el mejor “bellyroll” y su grand finale consistía en continuos choo choos, Fátima Ali hacia un shimmy 4/4 en media punta y era una Ouled Nail. Tabora Najim demostró la “caída turca” y el flutter (movimiento de vibración con el abdomen) y su rutina de velo era coreografiada.” Cuando Jamila reconocía los pasos y sus variaciones los relacionaba en una “familia” de movimientos, como por ejemplo, familia Árabe, Turca, Egipcia, etc… Como bailarina introdujo como innovación su especialidad de solo de Finger Cymbal (crótalos, chinchines) y shimmy a capela, con su ropa llena de monedas usado como instrumento musical, donde hacia 4/4 shimmy, choo choo y ¾ shimmy.
En 1958 se divorcia nuevamente y comenzó a bailar en “Bagdad Café” y durante varios años también fue propietaria del mismo, siendo la que organizaba los shows de las bailarinas que seguían viajando desde oriente. Allí se conoce con Ardeshir Salimpour, un percusionista persa, un dulce, todo un poeta, que al casarse se trasforma en un “muy macho” y prohíbe a Jamila bailar en público. En el 65, ya establecida como profesora, confecciona vestuario para bailarinas y queda embarazada de Suhaila. Ella dicta clases en un estudio en su casa y allí es donde comienza a dilucidar como partir los pasos para enseñarlos, y comienza a trabajar en su catálogo y su notación de patrones de toques de Zagat, creando diversos patrones para enriquecer la música y acompañar la danza. Analizo y desarrollo diferentes maneras de tocar los zagat, y llamo al modelo de D I D “longa” ella dice que es un modelo turco, y que el modo de tocar alternado es egipcio pero que es más limitado y menos cómodo para tocar. (Personalmente pienso que cada una puede quedarle más cómoda una u otra forma de tocar y si los acentos están bien hechos no debería notarse diferencia al sonar uno u otro modo de tocar.) Mas tarde Jamila publico el libro “Finger Cymbal Manual”. Su forma de enseñar, paso de ser alguien que no hablaba mucho a ser una maestra que verbalizaba todo lo que el cuerpo debía realizar y que se debía sentir, observa de donde proviene (muscularmente) cada movimiento y explica a sus alumnas los pasos de esta manera, dándoles un entendimiento intelectual y personal lo que hace que no se aprenda por imitación sino por experiencia. En esos tiempos comenzaba a ser muy popular entre los jóvenes la “Feria del Renacimiento” en California, donde muchos hippies y gente de la cultura pop encontró su lugar, actuando o vendiendo sus artesanías, algunas estudiantes de Jamila se presentaron para bailar en la feria, y los organizadores al estar conformes le pidieron crear un show de media hora para presentarse 3 veces al día, y así es como Jamila Salimpour crea su compañía “Bal Anat” en 1968, que se presentó sin interrupciones en la feria hasta 1975.
Bal Anat
Su show era el más famoso de toda la feria ya que incluía 40 artistas en escena, con músicos con mizmar, darbouka, tabl, deff, zagat, y con vestimentas que recreaban distintas estéticas de etnias orientales, con turbantes, ojos bien delineados, con tatuajes faciales, túnicas, babuchas rayadas, joyería de plata antigua, collares con la mano de Fátima… se veían con un look tribal y antiguo, llenos de color. Recreaban danzas de Túnez, Argelia, Marruecos, India, Turquía y Egipto, interpretaban danzas en solos o grupos a lo largo del tiempo fueron incorporando elementos tales como bandejas, bastones, espadas, jarrones, serpiente, giros de derviches, acrobacias, kathak y danza oriental (cabaret style) para el final. Hacían una entrada que se asemejaba a un ritual y eso es lo que más conmovía y atrapaba al público, que luego no podía dejar de verlos. Su fin no era ser intérpretes de danzas auténticas, sino crear un espectáculo atrapante que transporte al público a la antigüedad y a oriente, nada más. Por ejemplo su danza con serpiente podía ser interpretada como un ritual mágico de una sacerdotisa de Creta, al ver el tapiz de dos ghawazee balanceando espadas, creo una danza para bailar con sables, que actualmente se sigue usando, pero hasta ese momento no se había visto. Suhaila nace con un problema en las piernas, digamos que era muy chueca, hizo muchos tratamientos e igual los niños la cargaban, así que Jamila en cuanto pudo la inscribió en clases de danza clásica, y gracias a la posición en dehors comenzó a pisar bien y no dejo nunca de entrenarse en ballet y danza jazz.
Suhaila

Cuando creció estos conocimientos occidentales dieron al formato de danza de la escuela Salimpour un nuevo giro. La danza del vientre estaba tomando una nueva dirección y Jamila encuentra en Suhaila una colega en su escuela. Al tomar clases con Nadia Gamal trae la moderna danza oriental, refinada y con influencias de las danzas occidentales. Y así de esta manera, la Escuela Salimpour crece y ofrece a sus estudiantes tantos estilos como puede, desde danzas tradicionales, danzas con elementos y la danza del vientre estilizada. Puedo con esto asegurarles que Jamila Salimpour realiza grandes aportes a la danza del vientre en general en América, desde la nomenclatura de los pasos, los patrones de zagat, el estudio y comprensión fisiológico de los movimientos, la enseñanza academizada, la incorporación de elementos no tradicionales como el sable o la serpiente, y junto a Suhaila la incorporación de técnicas de danza clásica y jazz a la danza Oriental. Y por otro lado influencia sin pensarlo la creación de la danza tribal con todo lo referente al vestuario de estilo étnico, los tatuajes faciales, la joyería, turbantes, el hecho de querer representar un estilo antiguo y justamente tribal, sin la necesidad de ser danzas autóctonas, las familias de pasos, la incorporación de danzas de India, el misticismo de Bal Anat, la danza llena de zaghareets y el sentido de “clan”.
 
Los invito a ver videos de Jamila, Suhaila y Bal Anat, se van a quedar como aquel público de la Feria del Renacimiento.

Para ver los videos haz click en los siguientes links:

Zaghareets miles, y abrazo tribaleño para todos los lectores. Alba Marina, directora de Adamas Tribe.
Contactame escribiendo a :albamarinagemma@live.com.ar

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